En demasiadas ocasiones pensamos que Estados Unidos va por delante de Europa, sobre todo en cuestiones económicas o tecnológicas. En este post te queremos hablar de un aspecto en el que las posiciones son exactamente las contrarias. Y es que Estados Unidos ha puesto en marcha un proyecto piloto para implantar el uso de la factura electrónica en sus relaciones B2B. Y para hacerlo se han inspirado en PEPPOL, el estándar desarrollado en Europa.

La Business Payment Coalition, organización que promueve el uso de medios electrónicos en las relaciones financieras norte americanas, y la Reserva Federal, han anunciado la implantación de un sistema de intercambio de facturas electrónicas estandarizado en el ámbito de las relaciones profesionales de Estados Unidos. El objetivo final de este proyecto es proveer a las empresas del país de una infraestructura de intercambio electrónico de documentos para facilitar el comercio, tanto nacional como internacional.

El proyecto está en la fase inicial, en la que se determinarán cuáles son las herramientas necesarias para establecer la infraestructura de la red de intercambio, la e-Delivery network, y los puntos de entrada de las e-facturas. La segunda fase, que se prevé iniciar en 2022, consistirá en el desarrollo de un proyecto piloto de intercambio de facturas electrónicas entre las empresas que decidan sumarse a la iniciativa.

Europa, la referencia

La implantación de la factura electrónica en el continente europeo es muy diferente que en Estados Unidos. Según las directrices de la Unión Europea, desde el 18 de abril de 2019, todas las empresas que trabajen con el sector público de cualquier país europeo deben usar la factura electrónica.

El estándar que se utiliza para el intercambio de facturas a nivel europeo se conoce como PEPPOL (Pan-European Public Procurement Online). Este estándar es el que se ha tomado como referencia en EEUU para desarrollar todo el proyecto de facturación electrónica en el ámbito de las relaciones empresariales.

El estándar PEPPOL permite unificar los diferentes sistemas de facturación y agilizar todo el proceso de envío de facturas electrónicas. La normativa de la Unión Europea no establece ningún formato como el más indicado, pero la mayoría de los países utilizan el UBL (Universal Business Language), con adaptaciones por zonas geográficas, pero siempre acordes a las especificaciones marcadas por PEPPOL.

Si bien el proyecto que se está poniendo en marcha en Estados Unidos solo plantea el intercambio de facturas electrónicas entre empresas (B2B), la red de intercambio de documentos electrónicos PEPPOL también procesa transacciones tanto de empresa a gobierno (B2G), como de empresa a empresa (B2B) y de gobierno a ciudadano (G2C).

Contar con un sistema unificado de intercambio de facturas electrónicas, y otros documentos comerciales, supondrá un impulso para el desarrollo económico del país norte americano.